
Los niños y niñas de 1º de Primaria han trasladado el aula a los huertos este martes, 17 de marzo, en una jornada de aprendizaje intergeneracional y contacto con la naturaleza
jueves, 26 marzo, 2026 – 10:30
Durante el mes de marzo, los huertos municipales de El Prat se convirtieron en una auténtica «aula verde» para los 40 alumnos de 1º de Primaria de la escuela Virgen del Carmen.La visita permitió a los niños y niñas ver en directo y sobre el terreno conceptos que han estado trabajando en clase, como las partes de las plantas o el papel de los insectos en el ecosistema, transformando la teoría en una experiencia sensorial y práctica.
Un espacio de convivencia y bienestar
La jornada tuvo un marcado carácter comunitario, puesto que el alumnado estuvo acompañado por los abuelos de la escuela que tienen parcela en los huertos municipales.Esta colaboración puso de relieve la función de los huertos como un activo gestionado por el departamento de Bienestar y Convivencia, funcionando como un espacio de relaciones intergeneracionales que mejora el bienestar emocional y fomenta la cohesión social a través del contacto con la tierra.
Gracias a la experiencia de los mayores, los niños aprendieron a reconocer las variedades plantadas, recogieron algunas verduras y participaron activamente en la plantación de tomateras, que crecerán en los próximos meses.
De residuo a recurso: el vermicompostaje
Uno de los puntos fuertes de la visita fue la colaboración con la asociación Lumbricultura Lúdica.La entidad mostró a los niños y niñas el funcionamiento del sistema de vermicompostaje, enseñándoles cómo los residuos orgánicos se pueden transformar en abono para hacer la tierra más fértil.Una lección clave sobre economía circular y sostenibilidad aplicada en el municipio.
Una experiencia con continuidad
La actividad fue un éxito de participación y entusiasmo.El alumnado gozó de una matinal al aire libre poniendo en práctica sus conocimientos en un entorno real.Pero el trabajo no termina aquí: en junio se prevé una segunda visita para que los niños puedan ver la evolución de las tomateras que han plantado hoy y, finalmente, recoger sus frutos.




