El Prat impulsa un nuevo modelo de vivienda compartida para dignificar el alojamiento temporal de emergencia, a la vez que reclama más vivienda social

El Ayuntamiento de El Prat promueve un modelo alternativo al alojamiento en pensiones u hostales, que mejora y dignifica la situación residencial temporal de las familias a la espera de una vivienda social



Cocina en el principal bloque de vivienda compartida de El Prat
miércoles, 20 julio, 2022 – 14:45

La falta de vivienda social y asequible, un problema generalizado en todo el país con especial impacto en ciudades metropolitanas como El Prat, está comportando un aumento del tiempo de estancia de las familias en situación de exclusión residencial en alojamientos temporales de emergencia. Por eso, el Ayuntamiento de El Prat, más allá de defender soluciones estructurales para ampliar el parque de vivienda social y asequible en la Generalitat y en el Estado, está implementando un nuevo modelo de alojamiento de emergencia, para dignificar al máximo las condiciones en las que residen las familias.

Si tradicionalmente los ayuntamientos han optado por cubrir esta necesidad a través del pago de pensiones u hostales, El Prat apuesta ahora por que las familias puedan vivir en viviendas compartidas, en las que cada familia tiene su propia habitación y disfruta de intimidad, a la vez que allí hay espacios comunes de los que pueden hacer uso todas las personas que conviven en el blog. El objetivo es que las personas puedan estar en espacios lo más similares posibles en un hogar y disfruten de la mayor autonomía para satisfacer sus necesidades cotidianas, por ejemplo contando con cocina para poder prepararse las comidas en casa.

En total, El Prat cuenta con 22 plazas en viviendas compartidas. La mayoría de ellas, una quincena, corresponden al bloque que se puso en marcha en 2019, para hacer frente al crecimiento de las demandas de alojamiento temporal, causado principalmente por la demora de la mesa de emergencias de la Generalitat a la hora de asignar viviendas sociales. Las otras 8 plazas están ubicadas en otro emplazamiento. Desde su apertura, el principal bloque de vivienda compartida de la ciudad ha acogido a un total de 63 personas (correspondientes a 25 núcleos familiares), que ha pasado hasta 6.346 noches.

Hoy la teniente de alcaldía del área de Acción Social y Comunitaria, Anna Martín, ha visitado el principal bloque de vivienda compartido de una quincena de plazas, acompañada de representantes de la empresa que gestiona el blog fruto de un proceso de licitación pública (Snow Travel), junto con la entidad con la que colabora para realizar la gestión y acompañamiento social de las familias, Socio Vivienda. A la visita de hoy, asistieron Sylvia Zurita, jefe de departamento de reservas sociales de Snow Travel, y Dani Villergas, director de Socio Vivienda.

Se dobla el presupuesto municipal en alojamientos de emergencia en 4 años

Según el marco legal vigente en Cataluña, los ayuntamientos de municipios mayores de 20.000 habitantes deben prestar el servicio de alojamiento de urgencia frente a situaciones de exclusión residencial a la espera de que las familias puedan ser derivadas a una vivienda social. En El Prat, es el Servicio municipal de Acción Social y Comunitaria el responsable de este servicio.

Hay que tener en cuenta que los alojamientos de emergencias están concebidos para estancias transitorias, de entre 6 y 8 meses, pero este período puede prorrogarse a la espera de que las mesas de emergencias, donde recorren las familias en situación de exclusión residencial en busca de ayuda, les adjudiquen una vivienda social. Estas prórrogas se están produciendo con frecuencia debido a las largas listas de espera para la adjudicación de viviendas sociales. Éste es uno de los principales motivos por los que se ha incrementado en un 137,5% el número de pernotaciones en el servicio de alojamiento de emergencia de El Prat entre 2018 y 2021, teniendo en cuenta la quincena de plazas del bloque de viviendas compartidos abierto en 2019 y las 8 ubicadas en otro emplazamiento. Globalmente, el número de pernotaciones ha pasado de las 3.621 de 2018 a las 8.601 de 2021 y alcanzó su pico máximo durante 2020 en el contexto de la pandemia, cuando esta cifra alcanzó 10.533.

Este incremento de pernotaciones también se ha traducido en un aumento de la partida municipal destinada a alojamiento de emergencia. El Ayuntamiento ha incrementado en un 154% el presupuesto destinado a este tipo de alojamientos entre 2018 y 2021, pasando de 113.844 a 289.054 euros. Además, en 2020, en plena pandemia, el presupuesto se elevó hasta 496.805 euros.

En cuanto al número global de personas beneficiarias, se ha mantenido alrededor de un centenar desde 2018, si bien durante 2020 se incrementó hasta 256. Así pues, el incremento de las pernotaciones se debe más al incremento del tiempo de estancia de las familias que al aumento del número de beneficiarios. El hecho de que pasen más tiempo hace aún más importante la dignificación de estos alojamientos temporales. Además, hay que tener en cuenta que el 78% de las familias que se alojan tienen menores a cargo.

Un cambio que mejora y dignifica la calidad del alojamiento temporal

Para apoyar a estas familias durante su estancia en alojamientos temporales de emergencias, el modelo de viviendas compartidas se caracteriza por contar con un servicio de acompañamiento social dirigido por la entidad Socio habitatge. Este servicio, integrado por profesionales de la educación y el trabajo social, apoya la convivencia y asesora a las familias en cuanto a sus diferentes necesidades y al mismo tiempo promueve su apoderamiento. De esta forma, se pretende que, durante el período que pasen en estas viviendas, vayan planificando la etapa que iniciarán al finalizar su estancia (en cuanto a vivienda, ocupación, etc.).

También cabe destacar que las propias características de las viviendas compartidas, donde cada familia cuenta con una habitación propia además de poder acceder a espacios comunes (de cocina, comedor, sala de estar, lavandería…), facilitan que su estancia sea puedan realizarse en condiciones dignas, con unos estándares de calidad y autonomía mayores que en una pensión o en un hostal. A través de este modelo, también se garantiza que las familias puedan seguir viviendo en el entorno de El Prat con el que están familiarizadas y evitar que los niños y niñas tengan que cambiar de centro educativo, algo que no siempre se puede garantizar con el pago pensiones u hostales, ya que depende de la disponibilidad de plazas que tengan en cada momento en la ciudad.

Un modelo que se quiere reforzar de cara al futuro con bloques de vivienda compartida de patrimonio público

Desde el año 2018, el servicio de alojamiento de emergencia se licita en El Prat por concurso público. En estos momentos, la empresa adjudicataria es Snow Travel, que tiene al mismo tiempo contratada a la entidad Socio Vivienda para gestionar las viviendas compartidas y hacer el acompañamiento social de las personas que se alojan. En el último proceso de licitación, ya se incorporó el requisito de gestionar la estancia de estas familias prioritariamente en viviendas compartidas.

El actual régimen de tenencia de las viviendas compartidas es de alquiler, que se formaliza a través de la entidad Socio Habitage. Pero, una vez testeado el funcionamiento de este modelo, el consistorio apuesta ahora por comprar un edificio con este objetivo y cubrir directamente las necesidades de alojamiento de urgencia con patrimonio propio. De hecho, tiene previsto adquirir, por vía del tanteo y retracto, un edificio para destinarlo al servicio de alojamiento de familias. Este edificio será rehabilitado para acoger a familias y convertirse en un hotel social. El Ayuntamiento está trabajando en un proyecto de innovación social para presentarse a la convocatoria de Fondos Europeos abierta por el Departamento de Derechos Sociales de la Generalitat con esta finalidad. La inversión en estas viviendas podría amortizarse en pocos años, ya que, al no tener que pagar alquiler por los alojamientos temporales, el gasto regular en esta materia se vería reducido significativamente.