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el Prat de Llobregat
10 septiembre 2026
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La alcaldesa Bou Jordà recuerda en su discurso de la Diada que «lo que hace mayor a los países no ni la nostalgia ni los grandes discursos, sino las escuelas ordenadas, los ambulatorios eficientes, o los centros cívicos de calidad»

La plaza Mestre Estalella acoge un año más la tradicional ofrenda en la víspera del Onze de Setembre, en la que han participado numerosas entidades sociales, culturales, deportivas, vecinales, políticas y sindicales de la ciudad

jueves, 10 septiembre, 2026 – 21:45

El Prat de Llobregat ha conmemorado este jueves, 10 de septiembre, por la noche el Día Nacional de Catalunya con el tradicional acto institucional y la ofrenda floral en la plaza Mestre Estalella.Como viene siendo habitual, en la ofrenda, durante la víspera del Onze de Setembre, han participado numerosas formaciones políticas y sindicales, así como entidades de cariz muy diverso de la ciudad.

El acto ha contado con actuaciones musicales y de gigantes, a cargo de la Unión Filarmónica del Prat, la Asociación Gegantera Recreativa y la Asociación Gegantera Delta del Prat de Llobregat, y la Asociación Sociedad Coral Recreativa Lo Llobregat de Les Flors.El baile de sardanas ha sido interpretado por la Cobla Baix Llobregat y ha contado con la participación de Amics de la Sardana.Por su parte, los Castellers del Prat también han participado de este acto con un pilar.Se han interpretado El cant de la Senyera y la Sardana del Prat y, para cerrar el acto, el Cant dels Segadors.

Por parte del Ayuntamiento de El Prat, han participado la alcaldesa, Alba Bou Jordà, y representantes de varios grupos municipales: David Vicioso Adrià en nombre de El Prat En Común Podemos, Juan Pedro Pérez Castro del PSC, Jordi Ibern y Tortosa de ERC, Agustín Mataró Soto de Jóvenes y Pensionistas Decidimos, y.

La alcaldesa de El Prat, Alba Bou Jordà pronunciado el discurso institucional, que puede ver en elprat.tv o leer a continuación:

Discurso institucional de la alcaldesa Bou Jordà con motivo del acto institucional de la Diada 2026

Arrancamos un nuevo curso en la ciudad.

Y es en este contexto de inicio que celebramos una Diada que supone una oportunidad para reflexionar, como comunidad, sobre dónde estamos y hacia dónde queremos ir.

Estamos en un momento oscuro.Lo decíamos el año pasado, y lamentablemente debemos volver a constatarlo: el mundo no va bien.

Y podemos constatarlo en muchos ámbitos.

Acabamos de vivir un verano tórrido que nos recuerda que la emergencia climática lleva tiempo aquí.

Las desigualdades no paran de aumentar.Y esto lo observamos todos los días en nuestras ciudades catalanas y españolas que por ejemplo siguen sufriendo la crisis de la vivienda.

El mundo, decía, no va bien.Y hay quien se aprovecha.

Hay quien no propone soluciones, sino que atiza el odio, el miedo y el enfrentamiento.Lo hacen ayudados de unas redes que nos polarizan y nos separan, priorizando el extremismo de todo tipo y esparciendo la mentira.

La excancillera Angela Merkel lo resumía muy bien esta semana, a raíz de la primera y abrumadora victoria electoral de la ultraderecha en Alemania tras el nazismo: la expansión del odio, decía, “nos hace sangrar el corazón”.

Las consecuencias de este avance de la ultraderecha ya están aquí.Si miramos lejos, al otro lado del Mediterráneo veremos a Gaza, donde se perpetra un genocidio que no podemos dejar de denunciar.Si miramos cerca, en nuestras gasolineras y en nuestros supermercados de precios disparados observamos cada día cómo son las clases trabajadoras quienes pagan los delirios imperialistas de los poderosos.

Los problemas que afrontamos, los retos que tenemos, globales y locales, no los resolveremos con irracionalidad, culpando a los débiles y persiguiendo a los diferentes,

Debemos reivindicar con orgullo aquel catalanismo popular que inspiró hace medio siglo a las personas que, venidas de todas partes, se reunieron aquí, en el Baix Llobregat, en la ciudad vecina y hermana de Sant Boi, el Once de Septiembre de 1976. Un catalanismo popular que sabe que lo que determina la calidad de una patria nogente, niños, familias, personas mayores, y también las que acaban de llegar para prosperar y contribuir con su trabajo al progreso colectivo.Un catalanismo popular que nos enseña que lo que hace mayor a los países no son ni los salvapatrias ni la nostalgia ni los grandes discursos, sino las escuelas ordenadas, los ambulatorios eficientes, o los centros cívicos de calidad.

Aquel catalanismo popular que hace medio siglo inspiraba el Día de Sant Boi inspiró también la labor que durante las últimas cinco décadas ha desarrollado el municipalismo democrático y que debemos reivindicar con orgullo.

En un momento en que las ciudades sufren muy especialmente las tensiones que generan los discursos de odio, debemos reivindicar ese municipalismo que entiende las ciudades como espacio de encuentro.

En ese momento en que el mundo no va bien os invito a mirar esa plaza donde estamos hoy.Miremos a nuestro alrededor, a los ojos de quienes tenemos al lado, y reconozcámonos como lo que somos.Gente diversa.Que tenemos ideas diversas sobre muchas cosas.Que hablemos catalán, castellano, y tantas otras lenguas.Que tenemos, como reflejan las decenas de entidades que participan en la ofrenda, intereses, inquietudes, aficiones y anhelos maravillosamente plurales.Pero que compartimos un sitio o un espacio: El Prat de hoy.Y que compartimos también un anhelo: hacerlo siempre mejor.

Esto, esa plaza, esa gente, es la que debe inspirarnos confianza en un momento de oscuridad.Por todo lo que hemos sido capaces de hacer poniendo nuestra diversidad en común, y por todo lo que podemos hacer.

El odio y el miedo no se detienen avisando de que viene el lobo, con tremendismo.Sino construyendo comunidades justas, sostenibles, cohesionadas.

Construir esperanza significa proyectar unas ciudades ordenadas, sostenibles y que cuiden su entorno.Esto, en El Prat, significa cuidar y defender al Delta ante las amenazas que todavía sufre ahora.Al inicio del curso político no quiero dejar de afianzar que el aeropuerto no puede crecer ni un palmo más.Defender nuestro delta, nuestra playa y nuestro parque agrario no es un particularismo, es nuestra forma de defender el planeta y un desarrollo sostenible y razonable.

Construir esperanza significa defender ciudades asequibles.Ante la crisis de la vivienda y el aumento de precios, debemos hacer todo lo posible para apoyar a las familias trabajadoras.En El Prat lo decimos a menudo: sabemos que las ciudades solas, por ejemplo, no resolveremos la crisis de la vivienda.Pero esto no puede ser excusa por no hacer nada.Estamos entregando cientos de pisos de alquiler asequible a familias trabajadoras de la ciudad en estos meses, fruto de un trabajo de planificación de años.

Construir esperanza significa, en definitiva, fortalecer comunidades que cuiden a sus gentes.Comunidades donde los niños dispongan de las herramientas y los recursos para desplegar y desarrollar todas sus capacidades, empezando por unas guarderías de calidad.Comunidades también en las que las familias no se sientan solas, que estén acompañadas en las diversas necesidades de su vida diaria.Comunidades donde crecer, donde vivir, y también donde envejecer bien, con equipamientos como la nueva residencia de personas mayores que estrenaremos este otoño y otros servicios que comparten un ideal: garantizar que nuestros mayores envejecen con la mayor autonomía posible el máximo tiempo posible.

Termino.

El mundo no va bien, decía.Pero los salvapatrias no serán quienes lo enderecen, todo lo contrario.

No serán el odio, la incertidumbre y el miedo las bases para encontrar y aplicar las respuestas que necesitamos a los retos que encaramos a muchos niveles.

Porque nuestro problema no es ni Montserrat ni Karim, ni Juan ni Abdou, ni Fátima ni Wilson.Nuestro problema es la acumulación de riqueza en pocas manos, el aumento de la desigualdad y el aumento del coste de la vida.Y lo que podemos y debemos hacer, en nuestras ciudades, es garantizar unas calles limpias, unas plazas ordenadas, guarderías suficientes, unos buenos centros cívicos unos equipamientos deportivos de calidad… es, en definitiva, defender unos servicios públicos que atiendan a todo el vecindario debidamente en ciudades asequibles donde la gente trabajadora encuentre las condiciones para desarrollar una buena situación.

Esto es lo que ha inspirado siempre la construcción de ciudades de las que podemos estar muy orgullosas, de ciudades como El Prat.

Desde que hace 50 años celebramos la primera Diada democrática después de la muerte de Franco, hemos hecho mucho camino en este sentido.Hemos hecho mucho trabajo.Y tenemos mucho trabajo por hacer.

Conciudadanos y conciudadanas, pratenses y pratenses,

Que tenga un muy buen Día Nacional de Cataluña.

¡Viva el Prat, y viva Cataluña!